Maite me escribió con la ilusión de empezar un nuevo proyecto personal de fotografía. Quería que su marca transmitiera la naturalidad y calidez de sus fotos y tenía claro que quería empezar con una marca definida y profesional.

 

 

Cómo sabéis, el primer paso es definir el estilo de marca. Para ello reúno en un moodboard, o panel de inspiración, las imágenes que Maite me había proporcionado en el tablero secreto de Pinterest.

Una vez claro lo que queremos que transmita la marca, le presento a Maite tres propuestas iniciales de logo.

 

De estas tres propuestas iniciales, Maite eligió la segunda para continuar trabajando. Le dimos unos retoques hasta conseguir la imagen final, con la que se identificaba al 100% con su proyecto.

Para completar la imagen de la marca, Maite me encargó el diseño de las tarjetas de visita y las tarjetas de agradecimiento. También le asesoré sobre el packaging que usaría para presentar las fotos a sus clientes.